viernes, 4 de septiembre de 2015

Emociones: Cuento y guía pedagógica a trabajar.

En este cuento, que propongo trabajar con niños, adolescentes o adultos, pretendemos poner en situación al que escucha el cuento. 
El orientador u orador, leerá el cuento, aclarando en todo momento que vamos a pensar en las emociones. 
A través de la lectura del cuento, los participantes de la jornada comprenderán la importancia de reconocer sus emociones y encontrar la manera de dejarlas salir y expresarlas de un modo adecuado.

1º- Escriba en trozos de papel las preguntas siguientes, divida al grupo en equipo de cuatro personas y entregue una de las interrogantes, permita un debate de diez minutos y que aporten al pleno sus respuestas. 

  1. ¿Por qué crees que le costaba expresar cómo se sentía al pequeño Vik?
  2. ¿Por qué crees que a veces se portaba mal?
  3. ¿Qué ocurría cuando no sabía expresar sus emociones?
  4. ¿Crees que es difícil expresar cómo nos sentimos?
  5. ¿Qué ocurrió cuando le regalaron un piano?
  6. ¿Por qué era capaz de expresarse con el piano?
  7. ¿Por qué desde entonces los demás le entendían?
  8. Piensa en alguna ocasión en la que te haya costado expresar como te sentías
  9. ¿Por qué crees que te resultaba difícil?
  10. ¿Identificaste lo que sentías?
  11. ¿Encontraste alguna manera de hacerlo?



Vik y sus emociones


Esta es la increíble historia de un niño llamado Vik y su piano. 
El pequeño Vik era un niño muy bueno, ero tenía un problema. El pequeño Vik no sabía expresarse con palabras, sabía hablar y podía contar muchas cosas, pero no sabía contar como se sentía, le resultaba difícil comunicar sus emociones.
Por esta razón las demás personas normalmente no comprendían a Vik, no podían saber si estaba triste o contento, enfadado o tranquilo… Vik a veces se sentía triste, a veces alegre, otras veces estaba enfadado y algunas sorprendido, pero era incapaz de transmitir estos sentimientos a las personas que le rodeaban.
Al ser incapaz de explicar sus emociones, ocurría que a veces estas empeoraban y se hacían más grandes. Cuando estaba triste y no podía explicarle a nadie que estaba triste, la tristeza se hacía más grande. Y entonces el problema empeoraba porque se mezclaban sus emociones dentro, y además de triste se sentía enfadado, además de enfadado se sentía solo y además de solo se sentía frustrado. Todas esas sensaciones juntas, que hasta a él le costaba reconocer, hacían que se comportase mal en muchos momentos y todo el mundo se enfadaba con él. Al final el pequeño Vik se sentía incomprendido y la única manera que tenía para dejar salir su malestar era golpeando a otros, molestando y portándose mal.

Un día su abuela, que había observado al pequeño Vik, tuvo una gran idea y le regalo un piano. Vik comenzó a tocar las teclas del piano y enseguida descubrió que se le daba muy bien. Tenía un don para la música y de las teclas de su piano salían bellas melodías. De forma sorprendente, estas melodías eran capaces de transmitir las emociones que el pequeño Vik era incapaz de transmitir. Vik, descubrió una manera para transmitir sus emociones sin necesidad de hablar, aprendió así a expresar con música todo lo que no podía expresar con palabras.

De su piano a veces salía música alegre, otras veces música triste, algunas veces música estridente, otras la música era lenta y tranquila,…. De este modo el pequeño Vik fue capaz de comunicarse con música, encontró la manera de transmitir todo lo que sentía, gracias a su piano y fue así como las demás personas pudieron saber cómo se sentía.
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